La factura de la luz volvió a subir el pasado mes de junio. La ola de calor que atacó a España durante ese mes dejó notables resultados en los bolsillos de los españoles.  Casi la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero proviene de la energía que gastamos en mantener las casas calientes en invierno y frescas en verano.

Mucha de esa energía se escapa por lugares o recobecos de nuestras casas a los que no siempre damos importancia. Los estudios afirman que las malas instalaciones de tuberías, ventanas, puertas y persianas son culpables de que se escape hasta un 30% de la energía del hogar.

El ahorro de energía también depende de nuestras acciones cotidianas. Por ejemplo, utilizar el horno aumenta la temperatura del ambiente, por lo que, si cocinamos con este electrodoméstico en verano, tras su uso, demandaremos una mayor potencia de aire acondicionado para enfriar la cocina y sentirnos agusto con la temperatura. En su defecto, podemos decantarnos por utilizar el microondas para según que platos. Su uso es rápido, sencillo y, además, ahorrativo.

Dejar enfriar los platos antes de meterlos a la nevera para preservarlos mejor hasta que nos los comamos, también contribuirá al ahorro de energía. Los frigoríficos luchan por conservar la temperatura que marcan y si introducimos un plato recién hecho, la temperatura del frigorífico aumentará y este aparato tendrá que hacer un gasto excesivo de energía para mantener su temperatura idónea.

No basta con apagar los aparatos electrónicos, también es necesario desenchufarlos. Mientras están en modo “stand by” están consumiendo energía innecesaria. No solemos contemplarlo, pero la suma del gasto de los aparatos en modo reposo supone un 5% del gasto anual de los hogares españoles.

Además de cerrar puertas y ventanas cuando hace más calor en la calle que en el interior de la casa, podemos bajar las persianas y dejar las estancias en penumbra para así conseguir mantener fresca la temperatura del hogar.

Teniendo en cuenta todos estos datos, en Isoconfort te proponemos varias medidas para ahorrar energía y controlar el gasto de la misma. Pero antes de introducirte en toda nuestra oferta de productos climáticos, queremos que conozcas qué es el PVC ya que muchos de nuestros productos están fabricados con este material.

Las siglas PVC responden al policluro de vinilo, un material que surge a través de un proceso químico que se produce entre las moléculas del monómero de cloroetileno, también conocido como cloruro de vinilo. El PVC es un termoplástico que al ser sometido a calor se vuelve blando y es fácilmente moldeable, mientras que cuando se enfría recupera su solidez sin perder la forma. No es abrasivo, es buen aislante y duradero.

Si quieres aprovechar el aislamiento del resto de la vivienda, te recomendamos que elijas el cerramiento de terrazas en pvc. Este material es el idóneo para conservar la temperatura de su hogar y conseguir que la energía no se escape. Además, este tipo de aislamientos tienen variedad de colores y un gran abanico de posibilidades de acristalamientos. Los cerramientos de cristal y los de aluminio también pueden resultar atractivos según cuales sean los objetivos de la reforma.

Son un complemento idóneo para reducir su factura de la luz, controlar la temperatura del ambiente y aumentar el confort en su hogar. Es necesario dar importancia tanto a la calidad de la ventana como a sus necesidades específicas para tener un correcto rendimiento térmico de la misma.

La carpintería de aluminio lleva años en el mercado y todavía hoy sigue siendo una de las más elegidas y recomendadas por los profesionales del sector. Su variedad de acabados es amplia y además este tipo de ventanas tiene varias posibilidades de montaje. Existen ventanas de aluminio cuya calidad y características se asemejan a las de pvc. Además, según el cristal elegido el aislamiento térmico aumentará. Existen vidrios contra el ruido, cristales de refuendo térmico, vidrios de control solar y cristales de seguridad, entre otras variedades.

Las pérgolas bioclimáticas están fabricadas con un material resistente que no envejece. Además, permiten controlar la luz durante todo el año y protegen de la lluvia y de otras agresiones climatológicas. Tienen sensores de lluvia y nieve y múltiples opciones que afectan al confort térmico del lugar. Por ejemplo, pueden incorporar calefacción o cerramientos térmicos.

Gracias a los cerramientos los patios pueden convertirse en uno de los lugares más utilizados de la casa. Como te explicamos en nuestra web, los objetivos del cerramiento de patios pueden ser diversos. Quizás busque una mejor climatización de la vivienda, conservando el calor en invierno y el frío en verano o quizás simplemente busque ampliar su casa aprovechando estos metros de vivienda que sin cerramiento quedarán inutilizados. También puede ser que el objetivo de su cerramiento sea puramente estético y se decante por utilizar cerramientos con revestimientos. Este tipo de productos permite aprovechar la luz solar.

“Quien tiene un ático tiene un tesoro”, pensamos nosotros. Sabemos que no todo el mundo es partidario de realizar cerramientos en áticos, pero se ha planteado que esta posibilidad contribuirá a mejorar el consumo energético de su vivienda, aislará su casa y, además, alargará la vida del mobiliario de su ático.

Estas son algunas de las opciones que ofrecemos en Isoconfort para mejorar el consumo energético de su hogar y que recomendamos para que su economía se vea a largo plazo satisfecha.